PREOCUPANTE CRISIS INSTITUCIONAL EN EL COLEGIO DE ABOGADOS
A muchos de los que conocimos el Colegio de Abogados
de Moreno-General Rodríguez, desde antes que naciera, nos apena el lamentable momento
que está atravesando y que avanza hacia un preocupante deterioro institucional
que ya trascendió las fronteras de la jurisdicción siendo conocida esta
situación por casi toda la provincia de Buenos Aires.
A esta altura es evidente la impericia que se
observa para conducir una institución que ha crecido mucho en sus 15 años de
vida y que pide a gritos actitudes democráticas y gestos de grandeza de parte
de quienes hoy tienen la responsabilidad de conducirlo para frenar la caída que
podría ser estrepitosa.
Una institución que, a través del tiempo, no renueva
su conducción dando lugar a nuevas generaciones y no abre las ventanas para que
ingrese aire fresco, corre serios riesgos de desvirtuar su esencia y finalidad,
convirtiéndose en un feudo donde no todos tienen cabida.
Evidentemente esta triste y penosa realidad, repito:
conocida en toda la provincia de Buenos Aires generando distintas reacciones,
tiene responsables con nombre y apellido empezando por quien se ha aferrado
tercamente al sillón principal, sin medir las graves consecuencias de una
crisis institucional que, según algunos experimentados conocedores de este tipo
de situaciones, podría abrir la puerta a una intervención por parte de las
autoridades provinciales que estarían observando con preocupación como el
Colegio avanza hacia una inocultable parálisis institucional.
Quienes, por distintas razones nos hemos sentido muy
cerca de esta querida y respetable institución, deseamos fervientemente que
pueda recuperar sus valores esenciales con los cuales nació: permitir una
amplia y democrática participación de todos los matriculados y matriculadas,
estar al servicio de la comunidad y generar distintas actividades orientadas a
beneficiar a los matriculados/as.
Quien no sienta el Colegio de esta manera y considere
que sólo debe respetarse su voluntad, tal vez debería preguntarse si no llegó
la hora de dar un paso al costado para que el Colegio pueda seguir construyendo
la historia que merece, sin obstáculos que entorpezcan el camino.
Mario Barboza
Septiembre 2026
Comentarios
Publicar un comentario